Galveston, canción triste de Nic Pizzolatto


El  valor de la firma de un autor como garantía de calidad suele estar reservado para escritores consagrados. La simple aparición de Lehane o Zanón en una portada invita a comprar un libro. En 2014, Salamandra decidió abrir su sello noir con una novela de 2010 cuyo principal reclamo también era el autor, Nic Pizzolatto, pese a que Galveston es su primera y única novela hasta el momento. La explicación es la gran fama que le reportó el exitoso estreno de la primera temporada de True Detective, una serie que jugaba con los elementos clásicos de las historias negras y que recuperaba el título de una revista fundacional del género negro.

Las dos temporadas de True Detective estrenadas hasta ahora han seguido esquemas diferentes pero están unidas por la sensación de corrupción generalizada. Pizzolatto dirigía más sus investigaciones a descubrir las dinámicas sociales que desembocan en el homicidio que a una búsqueda aséptica del autor material. Tenía curiosidad de por dónde iría Galveston, y lo que me he encontrado es una lectura gozosa de un noir muy triste; personajes marcados por el dolor y la pérdida, desarraigados, solitarios rodeados de otros solitarios; y paisajes y lugares deprimentes del sur de Estados Unidos. No es una novela policíaca con delincuentes escapando de detectives, es un testimonio de personas intentando escapar de sus lastres biográficos.

El protagonista es Roy Cady, un matón con aires de vaquero que evoca a Sam Spade en su presentación, “me llamo Roy Cady, pero Gino fue el causante de que todo el mundo empezase a llamarme Big Country, y siguen haciéndolo sin ningún cariño. Soy del este de Texas, del Triángulo de Oro, y estos chavales siempre me han considerado escoria, lo cual me parece bien, porque así me temen”. En la primera página explica que el médico le enseña fotos de sus pulmones con copos de nieve, y decide salir de la clínica sin oír cuánto tiempo le queda. Poco después le ronda una “idea paranoica” de que su jefe, Stan Ptitko, se lo quiere cargar, y termina escapando con la prostituta de apenas 18 años que se encuentra en el piso donde tenía que hacer un encargo. Cady encuentra en Rocky la persona a quien confesar su enfermedad y a quien procurar un futuro, aunque sienta que está violando todos los protocolos de comportamiento que le han mantenido vivo hasta entonces.

El vaquero es el narrador de estas memorias a caballo entre finales de los años ochenta, cuando decide huir con Rocky, y un septiembre de veinte años más tarde en Galveston, donde Roy vive solo, con un cuerpo muy maltrecho y con la misma paranoia que le hizo dejar Nueva Orleans. "Lo que pasó en mayo de 1987 está pasando todavía, sólo que han transcurrido veinte años y lo que pasó es únicamente un relato". En el primer capítulo transcurrido en 2008 advertimos que algo ha ido fatal, y el interés es saber qué paso, pero sobre todo por qué. Y Pizzolatto lo explica muy bien con una narración llena de detalles y diálogos con verdades a medias.
“De modo que me equivocaba cuando le dije a Rocky que puedes elegir lo que sientes. No es cierto. Ni siquiera es cierto que puedes elegir cuándo quieres sentirlo. Lo único que sucede es que el pasado se coagula como una catarata o una costra de memoria delante de tus ojos. Hasta que un buen día la luz la atraviesa”
Galveston tendrá una versión cinematográfica en 2017. Pizzolatto reescribirá la historia en forma de guion y contará como director con Janus Metz Pedersen, quien dirigió un capítulo de la segunda temporada de True Detective Melanie Laurent (Respira), y con Matthias Schoenaerts Ben Foster (Roy Cady) y Elle Fanning (Rocky) como estrellas del reparto (actualización del 2/11/16).

Primeras páginas en este pdf facilitado por Ed Salamandra.

Ficha
Título: Galveston
Autor: Nic Pizzolatto
Editorial: Salamandra Black
Años: 2010
Páginas: 288

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