Coronado, píldora para la espera

Las dos primeras novelas de Dennis Lehane tuvieron solo dos años de diferencia. Mystic River llegó en 2001 y Shutter Island en 2003, año en el que además Clint Eastwood estrenó su exitosa adaptación de Mystic River. El escritor de origen irlandés reconoció poco después que había germinado la idea de su primera novela en 1993, pero que por "entonces no tenía la fuerza necesaria para escribirla", un año después irrumpió en la escena literaria con la serie Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Pero a inicios de siglo XX ya estaba claro que Lehane era un gran narrador, y su siguiente paso fue desembarcar en el equipo de guionistas de la gran novela televisiva: The Wire.

Entre Shutter Island y la siguiente pasaron cinco años. En ese lustro, Lehane se dedicó a su labor de guionista y a un amplio período de documentación para su próxima novela, que llegó en 2008. Para no desaparecer por completo de escena, publicó Coronado, un pequeño conjunto de relatos cortos más un guión de teatro que da nombre a la colección. La primera versión era un relato llamado Hasta Gwen cuyo primer borrador escribió del tirón una noche antes de retocarlo un par de veces y enviárselo a John Harvey, quien trabajaba en una antología llamada Men from boys, publicada en 2005 con textos de Lehane, Pelecanos, Michael Connelly y otros autores del género criminal.

La breve historia evolucionó al teatro casi como regalo navideño. Dennis cuenta que en Nochebuena recibió la visita de su hermano Gerry, actor en Nueva York, y dos amigas actrices. Días de visionados de películas antiguas y conversaciones sobre "la naturaleza del teatro y del relato y del proceso creativo" acabaron por "incubar la idea de escribir por fin un papel para mi hermano y la compañía teatral a la que pertenece", según cuenta el propio autor en una breve introducción, en la que detalla que un aspecto que merece mencionarse: "es una de las mejores personas que he conocido. Una de las dos mejores, de hecho.El problema es que su decencia innata a menudo lleva a que lo encasillen en papeles de buen tío" y Dennis prometió a Gerry "crearle un papel que fuera todo lo contrario", lo que "resultó sorprendentemente fácil": el padre de Bobby, personajes de Hasta Gwen. Un malo diferente al de otras novelas, que solían ser "torturados o incomprendidos".

En Hasta Gwen y Coronado -el segundo no es un spin-off, es una ampliación de la historia-, Lehane trata los temas que más le gustan: el amor complicado, las tensiones paternofiliales y algún delito que ponga en cuarentena el eje personajes buenos - personajes malos, además de una convincente sucesión de acontecimientos con una interesante resolución final. 

Los dos relatos mencionados cierran la edición, y el que la inaugura también merece un reconocimiento: Nos quedamos sin perros. Lehane sorprende alejándose de Boston, la historia se ubica en Carolina del Sur, aunque incluye actividades de dudosa legalidad al amparo de instituciones respetadas y relaciones amorosas que alteran las relaciones de negocio.

El resto de historias (UVI, Se han ido al Corpus Christi y Champiñones) permiten ver algún patrón habitual del escritor, pero se alejan bastante de la calidad habitual.

Ficha técnica
Título: Coronado
Autor: Dennis Lehane
Año: 2006
Editorial: RBA
Páginas: 201

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