Confesiones de un gánster de Barcelona: fuscas y palos

La biografía novelada de Miguel Ángel Soto es una novela rompedora. Rubén Bertomeu decía a Traian, en Crematorio, que "hace tiempo que se acabó la gran comilona, eso de comerselo todo muy deprisa antes de que te lo quiten del plato; ahora ha llegado el momento de la moral pública". El Millonario es hijo de esa gran comilona, de la Barcelona underground y de unas "libertades que teníamos en los 80, que no las volveremos a tener" según comentaba el propio Soto (9:55). Miguel Ángel se hizo un nombre en el mundo de la delincuencia barcelonesa del momento gracias a su habilidad para dar el palo a entidades bancarias y demás establecimientos susceptibles de darle dinero a punta de arma. No es el único que lo hizo en aquellos años, fueron muchos -las cárceles estaban superpobladas de gente como él o peor-, pero ha sido uno de los pocos-poquísimos que lo han contado, ahora que ya está totalmente reformado. Confesiones de un gánster de Barcelona es la historia de su vida criminal y carcelaria, de cómo un hombre puede tocar fondo.

Forma parte de la cultura general, o al menos está muy popularizado, el historial de criminales norteamericanos como Capone, Luciano, Lansky, e incluso la vida de Henry Hill se recogió en una biografía y se llevó al cine gracias a Goodfellas; también colombianos como Pablo Escobar e italianos como Totó Riina, Provenzano, Schiavone... Pero poco, poquísimo, de España. Como si tapandolo fuéramos a parecer un país muy limpio. Solo por ello, Confesiones... ya vale la pena. Conocemos un pedazo -muy grande- de la vida al margen de la ley de aquellos años. Miguel Ángel comentaba en una entrevista que en otros países de Europa también se está abriendo la veda a estas historias, y afirma que "en España yo creo que he roto un poco esta barrera".

La obra está redactada entre el propio Miguel Ángel y Lluc Oliveras. El cineasta contactó con el ex delincuente para conseguir asesoramiento para un documental que estaba rodando para TV3 sobre atracadores de los años 80, y a partir de ahí nació esta obra. En el epílogo, el protagonista reconoce que quien escribe es Lluc, pero él pone el relato. La biografía novelada está escrita en primera persona, siguiendo el estilo de la mencionada Goodfellas o Casino -ambas de Scorsese- en la que los protagonistas también iban narrando y explicando cada escena y escenario, algo muy relevante si tenemos en cuenta que el Millonario se mueve por círculos en los que el código penal se intenta evadir pero es imposible escapar a las leyes no escritas de la calle y la cárcel. La prosa de Lluc es muy sobria, no olvida que hay mucha historia que contar y no conviene entretenerse en la redacción, pero está sumergida en la jerga del negocio con las mismas palabras que los delincuentes utilizaban: maco, jaco, fusca, janró, bisnes, baranda, canerfa, chusquel... todas están recogidas en un pequeño diccionario anexo.

A lo largo de unas seiscientas páginas, Soto relata su vida desde la infancia -donde empieza a trapichear porque "la sensación de tener en mis manos algo que no era mío significaba la pequeña dosis de adrenalina que me motivaba como ninguna otra cosa era capaz"- hasta la última delictiva. Así, la narración toca varias etapas: las bandas callejeras, la prosperidad de la mafia en la que se enrola, su profesionalización en el sector atraco de bancos (palos), su afición por las puscas (pistolas), y sobre todo, sus tres pasos por la cárcel Modelo de Barcelona en algo más de una década. Cada etapa en esa prisión es diferente a las demás, e incluso dentro de cada una hay momentos que cambian su visión de la vida. En varios instantes, Soto reconoce que se plantea cambiar de vida y dejar su drogadicción -cuando entra en prisión ya es un heroinomano de cuidado, y en sus salidas de prisión prueba más drogas- pero la vida carcelaria es de todo menos correccional. Si bien la vida fuera de prisión es complicada y dura en los círculos en los que se mueve, la vida en la Modelo es más sordida y más dura aún; una cosa son las leyendas urbanas, las noticias sueltas y las imagenes en series o películas, pero leer de primera mano qué ocurría en esas prisiones te dejará un mal sabor de boca durante un buen rato.

La historia de Confesiones... queda pendiente de cierre. Esta primera parte de la biografía se cierra en la frontera entre los ochenta y los noventa, donde forma parte de una efectiva banda criminal y cree que no tiene nada que perder por una razón derivada de una vida de excesos. Hoy es un hombre totalmente reformado y con un trabajo estable como guardaespaldas de famosos como Andrés Calamaro -quien prologa Confesiones...-, en su momento Leo Messi, o Rosario; y es amigo de artistas como Loquillo, Carlos Segarra o Jaime Urrutia. En la segunda parte, El gran golpe del Gángster de Barcelona, cuenta el período desde el final de Confesiones... hasta su cambio radical.

Ficha técnica
Título: Confesiones de un gánster de Barcelona
Autor: Lluc Oliveras y Dani el Rojo
Año: 2012
Editorial: Ediciones B
Páginas: 602

Comentarios

Entradas populares de este blog

Kenzie y Gennaro #2: Abrázame, oscuridad

Harry Hole #2: Cucarachas